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jueves, 9 de junio de 2016

TORTUGAS NINJA 2: FUERA DE LAS SOMBRAS. ¡Y creímos que la primera era mala!

LAS TORTUGAS NINJA 2: FUERA DE LAS SOMBRAS
Teenage Mutant Ninja Turtles: Out of the Shadows

Dave Green, 2016

Recuerdo que cuando era pequeño y salió la primera película de Las tortugas ninja (Barron, 1990), la vi con mucha emoción en un Beta pirata. Me encantó, pero me preguntaba por qué no habían aparecido Bebop Y Rocksteady (Rocoso en México) pues yo, como la mayoría de los niños de mi generación ‒por lo menos en este país‒ conocí a las Tortugas por los dibujos animados. Cuando le pregunté a mi papá, me dijo que quizá los habían reservado para una segunda película o que tal vez habían resultado muy difíciles de hacer con los efectos especiales de esa época.
    La cosa es que Las tortugas ninja II: El secreto del Ooze (Pressman, 1991) se estrenó, y ni rastro de Bebop y Rocksteady... en su lugar debutaron los mutantes Rahzar y Tokka; que, aunque simpáticos, no eran lo mismo. De todos modos, muchos de mis amigos los llamaban Bebop y Rocoso.


    Cuando nos enteramos de que habría una Tortugas Ninja III (Gillard, 1993), nuestras ilusiones recobraron bríos con la esperanza de que nuestros personajes favoritos de la TV hicieran su aparición en la pantalla de plata. Pero no fue así.
    Ahora, por fin, después de 29 años de espera y con una popularidad renovada por los fans, Bebop y Rocksteady finalmente fueron llevados a la pantalla grande.


    La película continúa con la historia planteada en la anterior, con Vernon Fenwick (Will Arnett... y éste también era un personaje de los dibujos animados) llevándose el crédito por haber vencido a Shredder (Brian Tee sustituyendo a Tohoru Masamune). Pero el villano no está del todo derrotado, pues recibe la ayuda del científico Baxter Stockman (Tyler Perry) para escapar de la prisión en compañía de los criminales apodados Bebop (Gary Anthony Williams) y Rocksteady (Sheamus). Durante la operación para rescatarlo ‒que es tan innecesariamente complicada que parece que la planeó Willie E. Coyote‒, Shredder atraviesa otra dimensión, en la que se alía con un ser conocido como el general Krang (Voz de Brad Garrett), quien tiene intenciones de dominar la Tierra. Shredder obtiene de Krang un fluido mutágeno con el que convierte a Bebop y Rocksteady en un jabalí y un rinoceronte humanoides con la gracia de un ladrillo. ¡Ah, sí! Y las Tortugas Ninja ‒que siguen pareciendo los hijos bastardos de Hulk que crecieron en el ghetto, pero ya no tanto‒ tienen conflictos con no poder revelar sus identidades en público, esto creará una tensión entre los cuatro hermanos que estarán por dividirse mientras tratan de detener a Shredder con la ayuda de April O’Neil (Megan Fox) y un policía renegado convertido en vigilante llamado Casey Jones (Stephen Amell).
    No quisiera precipitarme en mis conclusiones; pero es que es obvio. El desastre no es que la Tierra vaya a ser destruida por Krang y su Tecnódromo ‒sí, también sale el Tecnódromo‒. ¡El desastre es esta película!


     Por supuesto, a lo que estaban apelando desde un principio los bribones que produjeron esta madre es a nuestra nostalgia y a nuestro trauma no superado de nunca haber visto a nuestros villanos favoritos en el cine. De verdad, la película no es mucho más que eso.
    Lo que me pareció harto curioso es que trataron de darle un tono de comedia bastante ramplón ¡y fracasan miserablemente! Y no empiecen con que es una película para niños, porque no lo es; es una película para los papás con pretexto de los niños. Y es increíble como alguien puede meter tantos chistes malos con tan mal timing en un solo guión. Es el intento más patético por ser chistoso sin conseguirlo que he visto desde No se aceptan devoluciones (Derbez, 2013). Y lo que es mucho más curioso es que la película sí da risa; pero no en sus chistes malos, sino en sus escenas y diálogos ridículos.


    Hablando de ridículos... ¿Qué onda con el origen de Bebop y Rocksteady? O sea, ¿es neta? Recuerdo perfectamente el episodio de la serie de dibujos animados en el que aparecen por primera vez ‒no recuerdo cómo lo llamaron en español, en inglés se titula Shredded and Splintered y es el final de la primera temporada‒ y en el que claramente Shredder se roba animales del zoológico de Central Park para crear a sus esbirros mutantes.
    ¿Qué falló con Bebop y Rocksteady? Porque en Internet circulan cantidad de imágenes del arte conceptual de la cinta y los diseños originales de estos mutantes, ¡y se ven geniales!... no como en la película...


    Además, según la primera película, las Tortugas fueron creadas al exponer tortugas corrientes al Mutágeno... ¿Por qué entonces me salen ahora con su mamada de que Bebop y Rocksteady fueron creados porque el Mutágeno los transforma en el animal con el que tienen afinidad genética? ¿Qué mierda es eso, un tótem? ¿O es su Animality, como en la inmunda Mortal Kombat: Aniquilación (Leonetti,1997)?
     Ahora que lo recuerdo, en ese mismo episodio de la serie de TV, Splinter era atraído hacia el Tecnódromo a una trampa preparada por Shredder cuyo cebo era un rayo retromutágeno que podía volverlo a su forma humana ‒recordemos que en esa serie Splinter era la forma mutada de Hamato Yoshi‒. SPOILER En esta película, Simón la ardilla; perdón, Donatello (Jeremy Howard), descubre que puede sintetizar un suero retromutágeno que convierta a las Tortugas en humanos... lo que es idiota, porque nunca fueron humanas para empezar. TERMINA SPOILER 


    Pero si hablamos de ridículos, entonces hablemos de la actuación. ¡Oh, por Cthulhu! Todos están terribles. Están los que da coraje ver porque son muy malos como Fox ‒¿Es mi imaginación o a Megan Fox le ponen menos pechuga en cada película que estrena? Como si con eso mágicamente empezara a actuar en proporción inversa o algo así‒ o Ammell, cuyas actuaciones creo que hasta me provocan dolor físico… sobre todo si uno piensa que en la primera cinta de las Tortugas el papel de Casey Jones lo hacía Elias Koteas, quien sí es actor de verdad. Y, por otro lado, están los que actúan tan, pero tan mal, que mejor dan risa. En este grupo entran Perry, Arnett y Tee.
    Ah, por cierto, haciendo el papel de la jefa de la Policía... o, más bien, el papel del actor de renombre venido a menos que tiene que hacer películas horribles para pagar la renta y que está ahí como para certificar que ese bodrio en efecto es una película, tenemos a Laura Linney, a quien espero que no recuerden como la Dra. Karen Ross en la fallida Congo (Marshall, 1995). Porque alguien tiene que actuar en esta condenada cinta.


      El tratamiento que le dan al personaje de Baxter Stockman es extraño. Mientras que físicamente es mucho más cercano al personaje original, su carácter es casi completamente el del lacayo nerdo y pobre diablo de la serie de dibujos animados de los 80. En los cómics, Stockman era un genio megalómano que utilizaba sus invenciones para enriquecerse por medios ilícitos. Y también era el jefe de April ‒en los primeros números ni se apellidaba O’Neil ni era pelirroja‒.
    Luego está Krang. En los cómics, los Kraang eran una raza de seres alienígenas parecidos a cerebros que vivían encubiertos entre los humanos. En la serie de dibujos animados, había sólo un Krang, que era el cerebro de un ser de otra dimensión cuyo cuerpo fue destruido al llegar a la Tierra. Y si algo era muy característico de Krang en la serie era su voz chillona y llena de sonidos guturales ‒más notorios en la original en inglés‒ así que ¿por qué en esta película Krang tiene una voz grave, rasposa y engolada?


    Krang... bueno, Krang pudo ser genial; pero es simplemente otra masa de CGI que, además, tratan de que se vea asquerosa... ¿De verdad, Bay? Quiero decir, porque esta película se la están vendiendo a gente de mi generación, treintones que crecimos con la serie de dibujos animados original y que nos importa... y que vimos los remakes de La cosa de otro mundo (Carpenter, 1982), La mosca (Cronenberg, 1986) y La mancha voraz (Russell, 1988), así que Krang CGI francamente no impresiona a nadie.
    Me encantó el personaje de Jade, que a todas luces se nota que iba a ser Karai, pero como Minae Noji ya no quiso salir en la secuela, lo tuvieron que cambiar... ¡Y no le pusieron una sola línea en toda la maldita película! ¡A Karai! Un personaje que en los cómics tuvo su propio arco argumental ‒también en la serie de dibujos animados de Fox Kids (2003-) y fue un personaje secundario en la serie de Nickelodeon‒ y que bien da para una película completa ella sola.


    Creo que ése es un gran fallo de esta película. Es decir, tiene muchos, pero éste es uno de los principales. Trata de incluir tantos personajes y todos están tan mal escritos, que al final no le pone atención a ninguno. Un poco como la peli de Street Fighter (De Souza, 1994). A final de cuentas, ni siquiera las Tortugas son atractivas en esta película, y Bebop y Rocksteady, las supuestas estrellas del show, resultan mucho más simpáticos cuando son humanos que cuando se convierten en masas de CGI.
    ¿Saben que sí es muy decepcionante? Que si uno se pone a pensarlo, en realidad, en ningún momento las Tortugas pelean ‒tal cual lo que es pelear‒ contra Bebop o Rocksteady. No, no me parece que la escena del avión cuente, más que una pelea es un melee en el que todos tratan de agarrar la pieza del transportador mientras brincan obstáculos. Es un poco como ver a alguien jugando Frogger (Konami, 1981)…


    A esta larga lista de fallos añádase el montón de huecos en el guión. Hay tantas cosas sin resolver y tantas otras sacadas de la manga en esa película que a veces el argumuento ni siquiera parece tener ya no digamos cohesión, sino la más mínima relación entre causa y efecto. Por ejemplo, ¿de verdad podría Casey Jones pagar el lujoso automóvil que trae con su sueldo de policía? ¿Cómo pudieron construir las Tortugas una patineta voladora? ¿De verdad a alguien le importa Casey Jones en esta película? ¿Cómo un tanque de cuarenta toneladas puede navegar por el Amazonas? SPOILER Pero, sobre todo, y esto me quita el sueño: si las Tortugas cerraron el portal interdimensional, ¿cómo carambas las piezas del Tecnódromo y Krang se regresaron a través de él? TERMINA SPOILER.  
    En la película anterior había un montón de referencias y fan service a la serie de los 80, lo que lo hacía a uno sonreír. En esta ocasión se repiten algunos elementos como el ringtone de los teléfonos de las Tortugas, pero no se pierdan los nuevos como el cameo de Kevin Eastman casi al inicio de la película, la placa de un auto en la que se lee Mirage 84 (el primer número de los cómics fue publicado en 1984 por Mirage Studios) y, quizá el mejor chiste referencial de la película: Cuando la Policía arresta a Casey Jones, la jefa Vincent le pregunta: “¿De dónde salieron esas tortugas?” y él contesta: “De New Hampshire” (las Tortugas fueron creadas por Kevin Eastman y Peter Laird en su casa de New Hanpshire).


    Me agradó la fotografía... en el sentido de que dejaron atrás la cámara trémula de la película anterior y se enfocaron más en paneos y travellings que lucieran el 3D. Las tomas ya no vibran al ritmo de Parkinson, sino que se mueven mucho más armoniosamente.
    También la música está bien... principalmente porque es a prueba de idiotas. Quiero decir, muchas escenas fueron musicalizadas canciones clásicas del rock/pop, presentando una gran variedad de artistas que incluye a Edwin Starr, Elvis Presley, Lionel Richie y The hollies… Y, por supuesto, ¿qué sería de una película de las Tortugas sin un sentido homenaje a Vanilla Ice? También se incluyen en el soundtrack un cover del tema de la serie de dibujos animados y un cover del Ninja Rap.


    Por ahí leí una crítica que decía que el principal acierto de esta película era que estaba completamente en el tono de la serie de dibujos animados de los 80; cuando un servidor cree que quizá ése es su error fatal. A como yo lo entiendo, un poco el sentido de hacer una versión live-action de un dibujo animado es evolucionar el concepto a otro nivel. Volverlo más “real”, en cierto modo. Digo ése era al chiste de sustituir dibujos con actores. Pero esta película está tan empeñada en imitar a la serie que se olvida de tener una personalidad propia o un guión coherente... o que ese golpe que le da Rocksteady a Jones lo hubiera matado.
    ¿Pero qué más da, si de nuevo la nostalgia se impondrá sobre la razón como Mundo Jurásico (Trevorrow, 2015), el remake de RoboCop (Padilha, 2014) y el próximo, pero ya infame, remake/reboot de Los Cazafantasmas nos han demostrado?

Guión
1
Dirección
1
Actuación
0
Fotografía
1
Música
1
Total
4

Nota: La historia sobre la creación de los personajes de Bebop y Rocksteady la narro en mi artículo sobre Tortugas ninja II.      
  


martes, 7 de junio de 2016

CALIFICANDO UNA PELÍCULA. O "Como gustéis".


LA CALIFICACIÓN DEL CINÉFILO INCURABLE

Muchos de los lectores me han pedido que califique las películas y durante mucho tiempo me he sentido reacio a ello. Siendo honesto, el asunto me producía una especie de conflicto moral y, por otro lado, había fallado en idear un instrumento estandarizado que me permitiera evaluar las películas sin importar su género.
    Así pues, luego de mucho pensarlo y tratar de resolver el asunto de la forma más objetiva posible, decidí calificar sólo aspectos técnicos de las películas que analizo. Traté de delimitar cuáles eran los elementos mínimos requeridos por una película para considerarse tal y, de acuerdo con éstos, elaboré la siguiente rúbrica:
Guión

Dirección

Actuación

Fotografía

Música

Total


A la que se le asignarán los siguientes puntajes:
0= Malo, 1= Regular, 2= Bueno
    Siendo 0 la calificación mínima y 2 la máxima. La suma de las calificaciones de los cinco rubros dará como resultado la calificación de la cinta, que será mínimo de 0 y máximo de 10.
    Además, en casos especiales, películas específicas podrán obtener puntos extra por méritos destacados en campos no contemplados en la rúbrica, como maquillaje, efectos especiales, vestuario, etc.
    También hay que recordar que el gusto y la calidad son dos cosas diferentes; por lo que, tratando de ser lo más objetivo posible, una película que me guste no necesariamente tendrá altas calificaciones y viceversa.
    De cualquier modo, por mucho que lo intente, las opiniones son siempre subjetivas y estas calificaciones pretenden servir como guía y no tener un carácter preceptivo.

    A final de cuentas, el chiste de este blog es compartir mis impresiones sobre algo que amo que es el cine y divertirme mientras lo hago, y abrir un canal de diálogo de forma enriquecedora con otras personas que comparten mis intereses.

miércoles, 1 de junio de 2016

LA BRUJA. ¡Ay, qué bonito es volar! A las dos de la mañana.


LA BRUJA
The VVtch: A New-England Folk Tale

Robert Eggers, 2016

Siempre que veo que tal o cual película “la prohibieron” o que “no la van a sacar” o que “la van a retirar de las salas”, pienso que se trata de un ardid publicitario... excepto cuando se trata de películas de verdaderamente escaso atractivo comercial como Caníbales (2013) de Eli Roth ‒que a final de cuentas qué bueno que no la trajeron porque es bastante mala‒. Con La bruja, pensé que se trataría de este último caso. Digo, una enorme cantidad de películas de terror que desfilan por la cartelera estadounidense ‒ya no digamos del resto del mundo‒ nunca se estrenan en nuestro país ni en formato casero. Finalmente, resultó más bien ser el primer caso.
    La película narra la historia de una familia de colonos norteamericanos que son exiliados, por alguna razón que nunca nos es revelada, de la plantación en la que viven. La familia se asienta en el linde de un bosque lejano y en su granja comienzan a presentarse sucesos extraños. Uno a uno, los miembros de la familia irán cayendo ante una especie de maldición que parece ser provocada por una bruja que habita la floresta cercana. Las relaciones familiares se vuelven cada vez más tensas y la fe de los miembros de la familia será sometida cada vez a pruebas más duras que los llevarán a encontrarse con fuerzas demoniacas.


    El principal acierto de esta película, creo yo, es la actuación. Está súper bien actuada y casi desde que inicia uno se siente atraído por la interpretación de los personajes y la tensión en sus relaciones. Por el lado negativo, quizá la película se pone demasiado intensa demasiado pronto, por lo que después de la primera mitad se empieza a estancar. Pero me encantó el joven Harvey Scrimshaw como Caleb... al final su pronunciación y elocuencia son tan correctas que resulta volviéndose artificial.
    La fotografía también es muy buena y logra crear una atmósfera de aislamiento y desesperación. También transmite ese concepto del mundo antiguo de temerle a lo agreste, al mundo silvestre, a aquello que no ha sido domado por el hombre. Me gustaron los claroscuros, las texturas y la marcada influencia de las pinturas de Goya en las escenas de la bruja.


    Lo que me parece muy particular de esta cinta, y que creo que se convertirá en el sello que la distinga de tantas otras, es el ritmo. Esta es una película parsimoniosa que se va cocinando a fuego lento y que quizá no es tan predecible como podría parecer o como se espera a veces de las películas del género.
    Por desgracia, y aquí va mi principal crítica hacia la película, quizá se les pasa la mano. Desde que vi el tráiler entendí cuál sería el tono y el ritmo de la cinta, y nadie esperaba corretizas con motosierras o baños de sangre nivel autolavado; pero quizá la primera mitad de la película sea demasiado larga. La verdad es que sí llegó a aburrirme un poco en cierto momento. No demasiado y salí de ese punto rápidamente, pero debo admitir que hubo un punto en el que me pregunté si no sería demasiado densa o demasiado lenta.


    Los primeros dos actos juegan mucho con el suspenso; pero este suspenso no se ve completamente satisfecho. Hay varias cuestiones que se plantean en un principio que finalmente no se resuelven. Por ejemplo, me quedé con el pendiente de qué rayos pasó con los gemelos al final.
    Lo que me encantó fue que quien escribió la película sí se puso a hacer su tarea e investigó el folklor alrededor de las brujas y la vida de los colonos en Nueva Inglaterra. Dos fuentes son muy identificables: La obra teatral Las brujas de Salem y la película Häxan: La brujería a través de los tiempos (Christensen, 1922). Aunque a mí gusto le faltaron gatos, jaja.


    Siempre he creído que las buenas películas de terror funcionan porque son metáforas de otra cosa. La bruja, curiosamente, funciona exactamente por lo opuesto. Deja mucho a la imaginación ‒¡Aplausos! No mostrar a Black Phillip hablando a cuadro es uno de las decisiones más inteligentes que he visto en una película en los últimos años‒, pero es muy específica sobre el tema del que está hablando ‒de otro modo, toda la onda del folklor sería ociosa‒.
    Mucho de la dinámica de la cinta se debe a que en realidad el terror es periférico, es sólo atmósfera. El núcleo de la obra es un drama familiar de época y las terribles consecuencias que la alienación y el aislamiento pueden generar en las personas. Aderezado, por supuesto, con lacónicos elementos de horror bien cuidados. A final de cuentas, me pareció que era como si Antón Chéjov hubiese escrito una película de terror.


    El único rubro que sí me queda a deber completamente es la música. Sí, la partitura es interesante. Sí, funciona muy bien en las secuencias en las que es utilizada. Pero por desgracia es tan parecida a la música utilizada en 2001: Odisea del espacio (Kubrick, 1968) que no pude sino esperar que en medio del bosque apareciera un enorme monolito negro.
    La bruja es una buena película de terror, que se sale bastante del molde al que estamos acostumbrados. Es una propuesta refrescante aun con sus fallas que sí se antoja para un segundo visionado. Me sentí satisfecho de que logra lo que pocas películas de terror logran ‒recuerdo el remake de Despertar del diablo (Aja, 2006)‒: que uno se interese por los personajes, quiera saber más sobre ellos y se preocupe por lo que les pasa. Aquéllos que busquen una cinta que los haga brincar de la butaca o gritar de espanto y después reírse como lelos por ello se sentirán hondamente decepcionados.


    Siempre he tenido un conflicto con las historias de posesiones satánicas: ¿De verdad el Diablo, en toda su magnificencia y omnipotencia, pierde el tiempo con estas frivolidades?   

PARA LA TRIVIA: El Templo Satánico de EE.UU. ha manifestado su completa aprobación y apoyo para la película, e incluso ha albergado proyecciones de la misma.