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lunes, 8 de septiembre de 2014

EL EXTERMINADOR. "Termineitor" pa' los cuates.


EL EXTERMINADOR
The Terminator

James Cameron, 1984

Si realmente existe ese Olimpo de las películas de Ciencia Ficción que he armado en mi cabeza, esta cinta seguro está en uno de los sitios más altos mirando a otras producciones hacia abajo y con desdén. Como la mayoría de las obras maestras, El exterminador tuvo una gestación larga y tormentosa, pero el resultado valió la pena. Aunque Arnold Schwarzenegger ya contaba con cierta fama en los EE.UU., esta película fue la que definió su carrera, además de que convertiría a James Cameron en uno de los directores más rentables durante las décadas siguientes. Y si alguien lo duda, que revise los números de Titanic (1997) y Avatar (2009).
    La historia va así: En el futuro —alrededor del año 2018, ¿pueden creerlo?— el sistema militar de defensa SkyNet se volverá en contra de los humanos y desencadenará un ataque nuclear masivo para exterminar a nuestra raza. Los sobrevivientes serán esclavizados por robots inteligentes hasta que un hombre, John Connor, formará un grupo de resistencia que luchará contra las máquinas.


    Las máquinas contraatacan creando a los Exterminadores (Terminators, pa’ los cuates) cyborgs (androides con tejido vivo) encargados de infiltrarse en los escondites de la Resistencia para aniquilar a los guerrilleros. A pesar de todo, en el año 2029 la Resistencia logra destruir la computadora central de SkyNet, así que las máquinas, en un enroque desesperado, envían un Exterminador al año 1984 para asesinar a Sarah Connor (Linda Hamilton), madre de John y evitar que éste nazca.
    La Resistencia, por su parte, justo antes de destruir la máquina del tiempo (a la que voy a llamar cronotransportador desde ahora para que suene más nerd y menos kitsch), envía al pasado al sargento Kyle Reese (Michael Biehn en su primera colaboración con Cameron) para destruir al Exterminador y salvar a Sarah. Ahora se trata sólo de quién la encuentre primero. 
    Y al respecto del viaje en el tiempo, ésta fue la película que definió este concepto en la cultura pop contemporánea. Creo que desde H.G. Wells —sin mencionar la saga de cómics de los X-Men Días del futuro pasado— escribió su novela La máquina del tiempo, este concepto no había sido tan innovado. Mientras que en la novela de Wells los personajes viajan al futuro, en El exterminador, viajan al pasado… que es nuestro presente… Bueno, lo era hace 30 años. El punto es que los personajes viajan para prevenir un futuro posible, que es su presente. Irónicamente, si SkyNet no hubiese enviado al Exterminador al pasado, la Resistencia no habría enviado a Reese y no habría nacido John Connor, lo que hubiese hecho innecesario enviar al Exterminador en primer lugar... Y a todo este embrollo, los teóricos han gustado en llamarle el Efecto Terminator.


    Según cuenta la anécdota, la idea de la película le surgió a Cameron cuando fue despedido de la producción de Piraña 2: El regreso (1981). Esta producción italo-americana fue la primera película dirigida por el canadiense y en ella fue explotado hasta que una serie de fuertes discusiones con los productores ocasionó su despido. La cinta fue terminada por el director italiano Ovidio Assonitis y, cuando Cameron quiso quitar su nombre de los créditos, los productores simplemente lo cambiaron por “Cameron James”.  
    Cameron, prácticamente en la quiebra, viajó a Roma para exigir su pago y confrontar a la compañía productora. Cierta noche, el director regresaba a dormir; se encontraba hambriento, agripado y febril. Estaba molesto y se sentía abandonado mientras deambulaba por los sucios callejones que rodeaban la pensión donde se hospedaba. Cuando por fin se tumbó en la cama y cayó en un sueño profundo, vino a sus sueños la terrorífica imagen de un cráneo mecánico, cromado, emergiendo de un mar de fuego —esta imagen se utilizó como el intro de Terminator 2: El juicio final (Cameron, 1991) —. A la mañana siguiente, en cuanto se despertó, Cameron boceteó la imagen de su sueño.[1]
    Tras terminar su dibujo, el director llamó por teléfono a la productora Gale Anne Hurd —con quien formaría una mancuerna creativa muy poderosa para después casarse y divorciarse; actualmente Hurd produce la serie de TV The Walking Dead (2010-) — y le contó su sueño para después comenzar a trabajar en el guión.


    En el argumento original, que tomaba elementos de la clásica cinta de Ciencia Ficción La invasión de los usurpadores de cuerpos (Siegel, 1956) había dos Exterminadores, de los cuales uno era un androide que podía cambiar de apariencia a voluntad. Sin embargo, Cameron y Hurd le vieron pocas posibilidades narrativas al asunto, además de que los costos de producción serían demasiado elevados y los efectos especiales no tan convincentes con la tecnología disponible en aquella época. Así pues, la idea fue desechada, pero retomada para la secuela.
    Asimismo, el primer elenco en el que había pensado Cameron incluía al exfutbolista O.J. Simpson en el papel del Exterminador —bueno, primero la extinta productora Orion se lo ofreció a Mel Gibson, pero éste lo rechazó—; pero los productores creyeron que el rostro de Simpson era demasiado amigable para interpretar a un robot asesino — ¡Si tan sólo hubieran sabido!—, por lo que Cameron le ofreció el rol al actor Lance Henriksen, con quien el director había trabajado en Piraña 2... Los productores contactaron a Cameron con Schwarzenegger, quien quería audicionar para el rol de Kyle Reese.
    El director canadiense y el —así impunemente llamado— actor austriaco se citaron en un bar para platicar sobre el proyecto. En cuanto James vio entrar a Arnold por la puerta del establecimiento se puso de pie y, después de que éste lo saludó, Cameron exclamó: “You are a machine!” (“¡Eres una máquina!”) Con lo que el papel del Exterminador pasó a ser de Schwarzenegger y el resto es historia... Bueno, excepto porque Lance Henriksen perdió el personaje, pero apareció como el personaje secundario del detective Hal Vukovich, y existe un poster preliminar, que el actor tiene enmarcado en su estudio, en el que él es la imagen de Terminator.
    La producción fue bastante accidentada y corría el riesgo de salirse de presupuesto de un momento a otro. El ambiente de trabajo además era muy tenso debido al aprehensivo y, según comentan los miembros de la producción, neurótico carácter de Cameron. Su perfeccionismo casi irracional y su actitud controladora con los actores comenzaron a generar fricción en el elenco que estalló cuando Linda Hamilton lo enfrentó y le gritó: “¡Tú no eres un director! ¡Eres muy bueno dirigiendo marionetas, pero no sabes dirigir actores!
    Sin embargo, algo de razón debió tener el buen Jim porque su película se convirtió en un verdadero clásico contemporáneo, catapultó la carrera de Schwarzenegger y prácticamente todo el elenco original volvió a trabajar con él: Hamilton regresó para secuela, lo mismo que Arnold quien además protagonizó Mentiras verdaderas (1994), y Biehn y Henriksen compartirían créditos en Aliens: El regreso (1986), junto con Bill Paxton, quien hace un papel menor (el líder de una pandilla de punks)... Por no mencionar que Cameron se divorció de Hurd para casarse con Hamilton.


        La creación de los efectos especiales corrió por cuenta del gurú de los animatrónicos, Stan Winston, quien en aquel entonces no había sofisticado tanto sus técnicas de producción y debió además ceñirse al presupuesto más bien ajustado de la cinta, por lo que sus efectos fueron más bien rudimentarios; pero eso sí, muy efectivos.
    Winston y su equipo de artistas trabajaron con el boceto del —ahora así llamado— endoesqueleto del Exterminador que Cameron había dibujado después de aquella pesadilla febril. Su principal prioridad fue que todas las partes de este cyborg lucieran funcionales y anatómicamente correctas. Además, el ya icónico cráneo del exterminador fue modelado a partir de la forma y medidas de la cabeza de Arnold Schwarzenegger.
    Me atrevo a decir que el afortunado diseño del endoesqueleto del Exterminador fue tan sobresaliente como el del xenomorfo en Alien: El octavo pasajero (Scott, 1979) o incluso el de la Creatura de Frankenstein en la película original de Universal (Whale, 1931), en el sentido de que prácticamente todas las películas de Ciencia Ficción —y otra buena cantidad de videojuegos como Contra III: The Alien Wars (Konami, 1992) o The Ninja Warriors (Taito, 1987)— después de la de Cameron tomaron dicha imagen como referencia.
    Por cierto que el endoesqueleto usado para los primeros planos fue construido casi enteramente de aluminio cromado, en parte por la falta de presupuesto, pero en mayor medida por la premura con que tuvo que fabricarse. De tal suerte, aunque sólo se construyó el torso, éste pesaba casi cuarenta kilos y eran necesarios hasta cuatro miembros del crew para manipularlo (uno para cargarlo y hacerlo caminar, el resto para controlar las acciones de la cabeza y cara). Ya para la segunda parte, el endoesqueleto que se usaría en pantalla fue construido de resina cromada, que lo hacía mucho más ligero y manipulable.[2]


    Aunque los efectos especiales han envejecido un poco —poses aparte, me pregunto si esa escena en la que el Exterminador se extirpa un ojo dañado en el baño de un departamento abandonado fue joven alguna vez—, siguen contribuyendo poderosamente a la narrativa de esta película que logra atrapar al espectador.
    A pesar de que la trama de esta peli podría sonar un tanto absurda —más en su época que en la actualidad, muchos críticos la consideraron una tomada de pelo— la verdad es que lo mantiene a uno pegado al asiento hasta que los créditos finales aparecen en pantalla.
    El legado de esta cinta trasciende el cine y muchos de sus conceptos se han incorporado al imaginario popular. Generó dos secuelas: Terminator 2: El Juicio Final (1991) y Terminator 3: La rebelión de las máquinas (2003) que fue tan fallida que produjeron la serie de televisión Terminator: The Sarah Connor Chronicles (2008-2009) para sacarla de la cronología canónica. También se produjo una precuela, Terminator: La salvación (2009), que es bastante decente excepto porque lanzó al mundo la maldición de Sam Worthington. En América se han producido además por lo menos cuatro líneas de figuras de acción (Kenner, McFarlane, Playmates y NECA), más de cuatro videojuegos basados en la franquicia —todos ellos terribles— y una infinidad de series de cómics, incluyendo el bizarro Aliens vs Predator vs Terminator (2000) y el quintaesencial Robocop vs Terminator (1992), además de un videojuego (Virgin, 1992) basado en este último que es muy difícil, pero muy bueno.


PARA LA TRIVIA: John Daly, productor de la cinta, quería que ésta terminara cuando el camión cisterna explota en las afueras de la fábrica. Cameron literalmente mando al carajo a Daly y siguió con la película como la había planeado. Puesto que Orion Pictures quería ser reconocida por sus películas “serias” como Amadeus (1984) y consideraba El exterminador como una producción de bajo presupuesto para ganar dinero rápido, la represalia que tomó Daly contra Cameron fue no hacerle promoción a la película. Al día de hoy, Schwarzenegger y Cameron están en malos términos con Daly.
    



[1] Cf. NATHAN, Ian, Terminator Vault, Voyageur Press, EUA, 2013, Pp. 13 y 14.
[2] Cf. DUNCAN, Jody, The Winston Effect: The Art and History of Stan Winston Studio, Titan Books, Londres, 2006, Pp.47 y 48.


6 comentarios:

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  2. Esta es de las primeras películas que vi en cine cuando era niño y de hecho según recuerdo en el especial para TV del detrás de cámaras el gobierno de la ciudad de los Ángeles no lo dejaba filmar de día sino de noche en los espacios abiertos en un horario de 10 de la noche a 5 de la mañana, es por eso que la mayor parte de la película transcurre de noche dándole un aire más tétrico al ambiente y que curiosamente funciona de maravilla convirtiéndose en un sello de autor También recuerdo que corría del rumor de que Arnold muchasletras no quería el papel de villano sino de héroe y para convencerlo Cameron tuvo que pagarle casi el doble de lo que ganaba el protagonista con lo que se redujo drásticamente el presupuesto, esa es la razón por lo que en la secuela Arnold ya sale de héroe e indiscutible protagonista. Asi también corria el rumor de que Arnold exigió que en la película tenía que haber por lo menos una escena en la que saliera enseñando su impresionante musculatura es por eso que cameron adaptó el guión para explicar que para viajar en el tiempo se necesita estar desnudo Solo son datos curiosos que quise compartir

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    1. Que bien! Aqui te van dos datos que seguro ya sabias: En Terminator 2 el policia al que le quitan la patrulla cuando escapan del manicomio y que Arnold estrella contra un pilar es interpretado por el actor Robert Sean Leonard quien se hiciera famosos por interpretar al Dr. Wilson el mejor amigo del Dr House y en la misma película la esposa del científicio al que van a ver para convencerlo de que no construya Skynet es interpretada por la actriz S. Epatha Merkerson quien se hiciera famosa por interpretar a la Teninete Van Buren en la serie la Ley y el Orden durante tantos años

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  3. Tengo una relación amor-odio con el efecto Terminator.

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