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viernes, 27 de junio de 2014

ALIEN: LA RESURRECCIÓN. Quizá debieron dejar todo como estaba...


ALIEN: LA RESURRECCIÓN
Alien: Resurrection

Jean-Pierre Jeunet, 1997

Existen dos ediciones de esta película: El corte original para cines de 109 minutos, que según dice Jenuet, es la Edición del Director pues él se sintió muy satisfecho con el resultado final de la cinta y la Edición Especial de 116 minutos. La única diferencia son un prólogo y un epílogo alternativos (que están muy mamones, la verdad) y un par de escenas extendidas, particularmente aquéllas con diálogos que mencionaban a Newt... además del divertido diálogo en el que se menciona que la corporación Weyland-Yutani fue absorbida por Wal-Mart.

Uno de los grandes aciertos de las películas de Alien, que fue lo que les permitió sobrevivir a lo largo de más de dos décadas, fue el hecho de que cada cinta pertenece a un género diferente. Aunque todas están enmarcadas en un planteamiento de Ciencia-Ficción y Horror, cada una de las entregas de esta saga toma prestados elementos de diferentes subgéneros. La cinta original es una obra maestra del Terror, la segunda parte es una cinta bélica, la tercera es un Thriller y esta cuarta, una comedia.
    La historia se desarrolla 200 años después de la tercera película. Después de muchos años de estudios y experimentos fallidos, los doctores Wren (J.E. Freeman) y Geridan (el siempre genial Brad Douriff) logran clonar a Ellen Ripley (Sigourney Weaver en su última encarnación del personaje) gracias a una muestra de sangre recuperada de Fiorina 161. Por supuesto, clonar a Ripley no es sino un mero paso en el proceso para obtener el verdadero objetivo: el embrión de alien reina que llevaba dentro cuando murió. Los científicos logran su propósito y comienzan a criar xenomorfos en la nave laboratorio Auriga, propiedad del Ejército de los Sistemas Unidos, para lo cual necesitan humanos, mismos que son vendidos como cargamento por el pirata espacial Frank Elgyn (Michael Wincott, a quien quizá recuerden con una larga y sedosa cabellera como el villano de El cuervo [Proyas, 1994]).


    Como cabría suponer, los xenomorfos logran escapar mientras los secuaces de Elgyn quedan atrapados en la nave infestada de creaturas. Además, se encontraran con el clon de Ripley, cuyo ADN se ha mezclado con el de los aliens brindándole fuerza y habilidades sobrehumanas, además de sangre ácida. Pero esta nueva Ripley no parece tan interesada en salvar a la humanidad como la anterior, ¿será que su parte xenomorfa busca más que escapar del Auriga?
    Si tomamos en cuenta sólo las Ediciones del Director de las cuatro películas de la saga, ésta sería sin dudas la más débil de todas. No es terrible, pero a comparación de las anteriores sí queda a deber, además de que la fórmula se siente gastada. Los realizadores trataron de introducir nuevos elementos al universo de Alien; pero la verdad es que eso del los aliens súper inteligentes y el híbrido humano-xenomorfo no termina de cuajar… De hecho, al respecto de esta última creatura, casi parece que la misma gente que hizo la peli trataba de satirizar el hecho de que la fórmula ya se había agotado.
    Originalmente, el guión fue escrito por el nerdo profesional Joss Whedon (creador de las series de TV Buffy, la cazavampiros [1997-2003] y Firefly [2002-2003], y guionista de The Avengers [2012]) y su propuesta para esta secuela era mucho más oscura y menos cómica —en realidad el tono un tanto ramplón de la peli se debe a Jeunet—. Las principales diferencias entre el guión de Whedon y la versión final son varios personajes que fueron eliminados de la cinta, así como el enfrentamiento final con el Híbrido que, en el guión de Whedon, de llevaba a cabo en la Tierra.
    Además, en el guión original, el Híbrido era una criatura mucho más grande, casi del tamaño del alien reina y más parecida a un cangrejo. Sin embargo, los realizadores decidieron cambiar el diseño de la creatura para que fuera más creíble que poseía ADN humano.


    Por cierto que se anunció con bombo y platillo que dicho híbrido sería una creción original diseñada por H.R. Giger; sin embargo, el artista suizo se negó a participar en la cinta, por lo que el diseño corrió de nuevo por cuenta de Woodruff y Gillis. De cualquier modo, Giger escribió una carta de protesta a Fox, misma que fue ignorada. En respuesta, el artista suizo abrió un foro en su página web titulado Alien: Insurrection, para que los fans se quejaran en contra de la casa productora.
    Mientras tanto los mencionados Woodruff y Gillis, por órdenes de Jeunet, diseñaron al Híbrido como una creatura hermafrodita (siguiendo con la idea planteada por Ridely Scott en la primera película) que claramente poseía los genitales de ambos sexos. Después de la filmación, el director reconoció que se había excedido y que el aspecto del monstruo  era demasiado grotesco —aun para él y para esta clase de películas—, por lo que los genitales del monstruo fueron removidos digitalmente en la postproducción.
    El elemento sexual que era parte de la base de la primera cinta volvió en ésta. Sin embargo, mientras en la obra maestra de Scott dicho elemento era mucho más sutil y ambiguo, alcanzando tintes de surrealismo, en esta película la cosa se vuelve, si no más explícita, sí más burda… ¿O soy el único al que le pareció que en esa escena en la que Ripley cae en un nido de aliens, se aparea con uno de ellos? Seguro no, porque os productores quisieron eliminar esa escena hasta que la Weaver amenazó con no participar en las campañas de promoción de la cinta si lo hacían. 


    El diseño de las creaturas para esta película es extraño y por la iluminación que se usó en ella se pierden muchos de los detalles. En muchas tomas sólo parecen masas oscuras, rugosas y babosas. Por cierto que esta es la primera película en la que se muestra xenomorfos digitígrados (gestados en humanos, quiero decir), lo cual es una contradicción si se toma en cuenta que estas creaturas tienen ADN humano, lo que los hace más inteligentes y les permite gesticular, articular sonidos y exhalar vaho —se suponía que los xenomorfos no respiraban y por eso podían sobrevivir en el vacío, como en la primera peli—. 
    Toda la película tiene por todos lados el sello autoral de Jeunet: Actuaciones caricaturescas, planos cerrados, iluminación lateral para resaltar volumen, filtros en colores ambarinos y sepias, abuso del zoom-in, la obsesión por usar actores feos  —¿Ron Perlman y Dominique Pinon en una misma película? ¿Qué es esto? ¿Freaks 2?— y todos esos elementos que le dieron su toque tan especial a películas como Delicatessen (1991) o Amèlie (2001) están presentes en ésta. De lo que aún no estoy muy seguro es de que sean adecuados para el universo de Alien...
    De hecho, todo el diseño de los sets y los vestuarios tiene un feeling muy particular que no sabría cómo describir. Supongo que sería una cosa como “Avant-Garde de los 90”; pero más kitsch. El asunto es que uno ve esta cinta, aunque sólo sea por un par de minutos, y no le cabe duda de que se trata de una cinta europea de los noventa... ¡Hombre! Como ver un videoclip de Aqua.


    Según los rumores, la idea de esta película era que se tratara de la transición en la que el personaje de Ellen Ripley salía de la saga; un poco como lo que fue Pesadillaen la calle del Infierno 3: Los guerreros del sueño (Russell, 1987) para su franquicia. Mucho se especulaba sobre si esta cinta sería el inicio de toda una nueva saga que se centraría en la historia de Annalee Call (interpretada por la tomboy, aunque no por eso menos sexy, Winona Ryder); empero, debido a la mala recepción que tuvo esta cinta por parte de la crítica, además de que un par de años después la carrera de Ryder se fue al demonio, este plan nunca se concretó. Tendrían que pasar siete años para que los xenomorfos regresaran a la pantalla con la inmunda saga de Alien vs Depredador.
    Algunos críticos se han referido a esta cinta como decepcionante y es fácil ver por qué. Aunque incorpora un par de elementos nuevos, como la hibridación de las especies o la primera vez que la acción de esta saga se transporta bajo el agua; en general es una especie de mezcla de elementos repetidos de las cintas anteriores —incluso se recicló al animatrónico del alien reina de Aliens: El regreso (Cameron, 1986)—. Además, el hecho de estar retrasando la llegada de los xenomorfos a la Tierra hace que toda la saga se sienta estancada para este punto… De todos modos, según la terrible Alien vs Depredador (Anderson, 2004), los aliens siempre estuvieron aquí...  y uno se pregunta “¿entonces para qué tanto desmadre?”.
    Además, creo que el tono fársico de todo el numerito sí fue un experimento fallido. Uno entiende que la idea era darle una identidad propia a esta cinta que le permitiera ser el inicio de una nueva saga; sin embargo, como que ver a Ron Perlman y a Dan Hedaya haciendo muecas y bizcos no le va. Hay diálogos muy bien logrados y algunos chistes bastante efectivos, pero en general creo que esta película se aleja demasiado de lo planteado por las anteriores.


    A final de cuentas, esta cinta será la conclusión definitiva para la saga. Ripley logró su misión: destruyó a los aliens y salvó al planeta, además de que por fin, después de casi 260 años, pudo regresar a él. Se siente que esta película está coqueteando muy peligrosamente con la secuelitis innecesaria de otras sagas… Vamos, finalmente, todos esos monstruos que creíamos invencibles como Freddy, Jason, Michael Myers, Leatherface, Pinhead o incluso los mismísimos Drácula, el monstruo de Frankenstein y el Hombre lobo, fueron destruidos pos la fiebre de las secuelas interminables.   
    Para evitar dicho debacle, los productores de Fox intentaron mover las películas de alien en otra dirección: la de los crossovers con Depredador, mismos que desde finales de los 80 habían sido planteados en los cómics y popularizados con los videojuegos a mediados de los 90. De hecho, durante la etapa primigenia de Alien: La Resurrección se planteó la idea de incluir depredadores en la cinta, pero fue desechada rápidamente. Al fallar esta alternativa, se buscó regresar a la fuente original: Una saga de precuelas dirigida y producida por Ridley Scott cuya primera entrega fue Prometeo (2012) y que, dicho sea de paso, sirve para dejar fuera de la cronología oficial a Alien vs Depredador.


PARA LA TRIVIA: Durante las negociaciones iniciales, Sigourney Weaver se había negado a aceptar de nuevo el papel de Ripley, por lo que en los primeros tratamientos de guión se clonaría a Newt y no a Ripley. Una vez que la Weaver aceptó salir en la película a cambio de que le pagaran 11 millones de dólares y la volvieran productora ejecutiva de la cinta, se escribió el personaje de Call, mismo que originalmente fue ofrecido a Angelina Jolie, quien lo rechazó.
    Asimismo, en curiosidades del cast, mencionaré que el actor William H. Macy audicionó para el papel del Dr. Gediman, pero fue rechazado por la producción. Y, en un afán por reunir a las dos estrellas de Los cazafantasmas (Reitman, 1984), el personaje del Dr. Wren fue escrito originalmente para Bill Murray, quien no quiso participar en el proyecto.
   
PARA LA TRIVIA GEEK: En los cómics, la historia continúa con el crossover Aliens vs Predator vs Terminator (2000… no, es en serio). En esta saga de dos partes se narra que, ya en la Tierra, Call y un grupo de mercenarios buscan a Ripley para pedirle su ayuda para detener un proyecto científico conducido por el Ejército en el que se busca mezclar ADN humano con el de los xenomorfos para crear un súper soldado.
    Pronto se revela que el Dr. Trollenberg, quien está a cargo del proyecto, es en realidad un Terminator (que en esta saga son cosa del pasado y ha permanecido encubierto durante un par de siglos) que planea mezclar el ADN de los aliens con el programa de los Terminators para crear un ejército de terminators orgánicos (ya lo eran, pues son cyborgs, pero aquí el chiste es que se cultiven en vez de construirse).
    Call, Ripley y su equipo logran infiltrarse en el laboratorio de Trollenberg, donde se enfrentarán a los depredadores que han venido a cazar a la nueva raza creada por el científico.


2 comentarios:

  1. Siempre he pensado que esta saga ha pasado a la historia como una de las peores que se han hecho, esta demasiado parchada, incongruente entre si y con muchos errores de continuidad igual que la saga de Terminator con la que tiene en común que las dos primeras películas eran las buenas y las demás fueron una basura Ahora que en Hollywood ya se planean sagas completas escritas desde un principio, me hace tener esperanza que la saga de Prometeo si sea buena y que si algún día relanzan la saga de Terminator sea lo que todos esperamos Después de todo y aun con todos los fallos en las peliculas gringas, aun queda J.J. Abrahams como nuestra única y última esperanza....

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  2. No creo que toda la saga sea mala, como bien dices, las primeras dos películas son clásicas. En el caso de Terminator, hasta James Cameron dijo que la tercera película no contaba (qué pena tener que hacer algo así). Y aunque Alien sí acabó mal, salió mejor librada que la saga original de El planeta de los simios (la última peli, "Batalla por el planeta de los simios" era infumable) o la de Halloween. Abrams estará a prueba con Star Wars (la tiene fácil, dudo que salga algo peor que Episodio I), la verdad no vi sus Star Trek porque no me gusta esa franquicia; pero en general he escuchado buenas críticas.

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